Bueno, asi como lo escribí en el título.

Comienzo con workshops nuevamente.

Estoy super entusiasmada de retomarlos y de volver a estar en contacto con lindas personas que quieran aprender hacer una pieza significativa y que las conecte con lo invisible. Lo puedes llamar magia, energía, química, física cuántica, fé. En fin, con lo que te sientas cómoda.

Hacer tu propio sahumador te conecta primero, con la "individualidad" de la pieza, hecha con tus manos , con tu energia y a tu gusto. Y eso quiero recalcar y  enfatizar.

Hace un tiempo, una amiga sahumadora, me encargó un sahumador.

Así sin más detalles, sólo "hazme un sahumador".

Se lo hice, y coincidió que me vino a visitar; yo ya tenía el sahumador bizcochado (la primera quema) y faltaba el esmalte, por lo que le propuse hacer una "actividad extra programática" y que ella lo esmaltara y decorara como quisiera. Ese sahumador me lo imaginaba blanco. Blanco y punto. 

Ella lo esmaltó de un tono rosado oscuro, le hizo unos detalles parecidos a una rama de color café con hojitas verdes y puntos blancos. Jamás de los jamases me lo imaginé así y quedó bello.

Por eso insisto en la importancia y el significado de hacer tu propia pieza y de esmaltarla y decorarla a tu gusto. Bacán que compres una que te guste, pero otra cosa (para mí) es hacerla según tu imaginación. ¿será que tengo una manía o control de hacer las cosas a mi gusto? En fin, demás que sí.

Prosiguiendo con la procedencia (algo que decía mi tío que no tiene sentido, pero se entiende la idea);  quería llegar al workshop de los altares.

No sé cuando me inspiré en hacerlos. Yo creo que hace unos dos años debo haber visto algo en Pinterest y desde ahí me motivé. 

Recuerdo que los primeros que hice los elaboré en pasta Das, y de ahi fue prueba y error. Me acuerdo que era super difícil que la parte de atrás quedara erguida... siempre se doblaba! Quedaba como con una "kurca" o mejor dicho: "cifosis", que es la palabra correcta. Aprovecho el paréntesis para comentar que "kurca" sería una deformación linguística que viene del quechua:  "macurca o makhurka" que se asocia con la espalda rígida, adolorida o doblada por el cansancio.

En fin, a los altares les fui poniendo más atención cada vez que los hacía; iba mejorando el proceso y la metodología en la elaboración de cada uno de ellos, para que no se produjera la "cifosis" u otros accidentes por ahí.

Bueno, las piezas a realizar en ambos  workshops son piezas de conexión con la dividad, con la fé y la espiritualidad.

Con los sahumadores principalmente puedes limpiar energías negativas, bendecir, atraer prosperidad, armonizar ambientes y crear una atmósfera ideal para tu práctica de meditación, relajación o yoga.

Con los altares, yo siento, que es algo mucho mas íntimo. Es conexión directa con tu alma y "La Fuente" que en términos espirituales, sería como: "El Creador o Creadora de todo lo que es" o "Dios o La Diosa" o  "La consciencia del Universo".

Cuando mi papá estuvo a punto de morirse durante la pandemia del COVID, le pedí a la divinidad que lo sanara y que saliera del hospital. Juro que sentí al centro del pecho que se escuchó mi plegaria. Y a eso yo lo llamo conexión entre el alma y la divinidad.

Como resumen. 

El primer workshop de sahumadores lo realizaré el sábado 1 de Agosto 2026 y el de altares, el sábado 15 de Agosto 2026. El lugar es mi taller ubicado en Las Condes (Chesterton con Apoquindo como referencia). El horario es entre  las 10:00 y 13:00 hrs. Incluye todos los materiales: 250 gr de arcilla (app), las quemas en horno profesional de alta temperatura, engobes, troqueles, moldes y las herramientas para su uso en el taller. También realizaré una meditación con respiración consciente y sonoterapia. Además "le lleva" su coffee break ;)

Las piezas de cerámica no te las llevas el mismo dia, pues es necesario que se sequen por completo antes de llevarlas al horno y tambien aplicar esmalte transparente para su resistencia e impermeabilidad.

Después de esta larga historia, me despido por el momento y tengo todas las ganas de conocerte en los workshops!

Con cariño,

Sara